domingo, 12 de septiembre de 2010

El arte de hacer disfrutar

Esta semana ha empezado el programa El Convidat en TV3. Aquí no hablaremos de él con extensión. Eso es algo que le dejo a mi buen amigo Arnau Domínguez en su Tele Discreta, que os recomiendo encarecidamente.
Los tiros del post de esta semana van por otro lado. En los últimos años la televisión ha crecido de una forma espectacular en elaboración de programas y recursos. Ya no tenemos esas series de sobre protagonizadas por familias, blancas o negras, de risas enlatadas. Ahora tenemos grandes historias en marcos espectaculares.
Eso está muy bién. Es fantástico que el mundo de la pequeña pantalla salga de su marginación frente al cine. Pero como casi todo en esta vida, también tien
e su lado oscuro.
En este caso el lado oscuro lo ponemos nosotros. El público tiene la tendencia a presuponer que un programa con poca elaboración o poca puesta en escena ya no es bueno, y no podría ser más erroneo e injusto.
Sin ir más lejos, el ejemplo de El Convidat, donde Albert Om va a casa de gente famosa e interesante para realizar una entrevista humana e ín
tima sin más instrumentos que una cámara y el talento de entrevistador magistral del señor Om.


Y es que con talento detras y delante de las cámaras lo demás surge de forma orgánica. Es lo que le sucede a programas como Redes, del sorprendente Eduard Punset, o La Partida, un programa de verano de TV3, que para entendernos sería el juego de mesa Party&Co desplegado sobre un plató. Su mecánica es simple: 3 equipos y pruebas que van de la mímica, a la canción, el baile o el dibujo. Sin mucho más tienes un programa entretenido y rentable.
No podemos esperar que cada programa nos sobrecoja. De ser así la tele no se podría ver de tensa que sería.
Por el otro lado tenemos programa que gritan mucho y vienen a nosotros con grandes presentaciones para después descubrir-se vacíos de trabajo y talento. Sobra decir que entre estos se hallan muchos programas de la "tele-basura" que tanto daño hace al buen nombre de esas dos letras que dicen tanto en tan poco: la TV.
Y eso también se traslada a nuestra vida cotidiana. A veces una simple sonrisa hace mucho más que un día entero partiéndose el pecho, sobretodo si es la primera sonrisa tras un bache.
Todo esto se reduce a la sobada frase "las cosas no son nunca lo que parecen", y es que las frases hechas están muy oídas, pero muy poco escuchadas. Dadles una vuelta más.

miércoles, 25 de agosto de 2010

Zas! En toda la boca!

Ya hace una semanas que el Congreso de los EEUU dictaminaron como legal el uso de violencia verbal en la TV estadounidense.
No puedo recibir con más alegría esta noticia en favor de la libertad de expresión. Y no hablo de la libertad de la que hacen gala los abanderados del periodismo rosa. Hablo de la libertad plena y pura. El derecho a burlarnos de lo que sea y de quién sea, y el derecho a ser contestados de la misma forma.
Podeis pensar "pero hay gente que se puede sentir ofendida o molestarse". Si algo no te gusta es tan fácil como cambiar de canal y ofenderse es un derecho innato que tenemos como seres humanos. Pero este motivo no nos puede llevar a censurar algo por el simple motivo de que no nos guste o no nos haga grácia.
Que sería de nosotros si no pudiéramos reírnos de los demás?
Para cerrar un recuerdo a la FCC (Comisión Federal de Telecomunicaciones de los EEUU), principal causante de la censura fascista de la TV y el cine en EEUU.


miércoles, 11 de agosto de 2010

Felices vacaciones, al fin!

Como reza el título hoy estoy en mi pequeño pero ansiado periodo de desconexión del mundo. Des del paradisíaco paraje de Santa Perpetua tengo el cerebro en standby y no estoy muy reflexivo la verdad.
Pero algo que si he he hecho es ver series y cine en dosis que rozan la intoxicación, así que en honor a una semana friki (o por lo menos más friki de lo habitual) os dejaré con el siempre ocurrente Triumpf y su ya muy célebre reportaje sobre Star Wars aprobechando el preestreno del Ataque de los Clones en Nueva York.
Feliz verano a todos!

domingo, 1 de agosto de 2010

Vamos o no vamos?

Si no pasais vuestros días encaramados a un olivo esta semana os habréis dado cuenta que en Catalunya se han prohibido las corridas de toros.
Ha sido un momento ideal para ver relucir las contradicciones del ser humano pues nos hemos encontrado con un sector muy amplio de la población en contra de la tauromaquia (como un servidor, que quede claro des del principio) escudados en su amor a los animales y a sus ideas de la izquierda más "supermegaguay".
Todo muy bonito, pero lo que me ha dejado perplejo es el hecho de que a pesar de promulgar ese izquierdismo (expresión muy gastada y disoluta a estas alturas) no ha dudado a apoyar una decisión de un govierno que ha prohibido una expresión popular, polèmica pero popular a base de decretazo sin previa consulta ciudadana. Y esa gente se hace llamar progresista? Después de apoyar una decisión dictatorial?
Sí, adivino lo que me dirán. Es el sufrimiento de un animal lo que está en juego y ahí no podemos ser transigentes. Pienso lo mismo, pero también pienso que por el hecho de que esa prohibición coincida con mi forma de pensar no es motivo para apoyar un acto tan dicatorial.
Estoy de acuerdo con que debe desaparecer esa fiesta, pero no lo estoy para nada con el método seguido por la Generalitat.
Y para relajar los ánimos y calmar rozaduras uno de los mejores cortos de animación del gran amigo de los niños, o al menos de algunos de ellos.

viernes, 30 de julio de 2010

Hablemos de series y algo más

Hace solo unos días terminé de ver una de las series que más me han impactado: Los Tudor. Con un elenco admirable y sorprendente consigue transmitirte las tensiones de las consipraciones, de verte un día en la cima y al siguiente camino del cadalso.
Pero no es de ella de quién quiero hablar. Con solo un par de días de relax he empezado una de esas series metidas en el saco de "he visto trozos y tiene buena pinta". Hablo de Entourage (El Séquito), una serie de la que solo recibía alabanzas y al fin me he decidido a verla capítulo por capítulo, como ella se merece.
Empezando por la crítica más tradicional tiene un guión brutal con diálogos que casi podría firmar el mismo Aaron Sorkin (El Ala Oeste de la Casa Blanca y Studio 60). Un reparto divino con un especial dúo entre Kevin Connolly y el brillante Jeremy Piven que hacen saltar chispas y genialidad en todos sus reotrcidos encuentros. Una historia que no depende del carisma de un solo personaje dándole mucho juego y versatilidad.
Todo eso está muy bién y son les ingredientes básicos para una serie de altos vuelos, pero no es lo que más me llama de ella. Capítulo a capítulo me he dado cuenta de un ingrediente muy sutil: el buen rollo. No, el parón del Blog no me ha vuelto loco. Me explicaré:
La serie sin lugar a dudas es una serie dramática con unos toques de sarcasmo e ironía que en ocasiones roza el humor negro. Sus protagonistas pasan episodio tras episodio moviéndose entre la gloria y el arroyo profesional sin apenas con tiempo para parpadear (como sucede en otras series como la ya comentada Los Tudor), pero a pesar de todo eso no la rodea una atmosfera de tensión ni de mal rollo. Con esto no quiero decir que todos los capítulos terminen bién, ni mucho menos, pero dentro del dramatismo de la situación de sus protagonistas siempre termina con un aire optimista, siempre arriba.
Se que parece una tonteria pero conseguir eso en una obra dramática es muy difícil (y no creais que todas las comedias lo logran) y después de tanto Lost, House, Roma y otras otras donde en ocasiones parece que dentro de la serie jamás sale el Sol se agradece una serie con drama (por partida doble en este caso) incluso llanto, pero no por ello depresiva. Para mí un gran logro.

jueves, 21 de mayo de 2009

Tras el laaargo parón debido a asuntos personales que tampoco vienen al caso, he vuelto con más fuerza de la que empecé.
No se me ocurre obertura mejor a este segundo acto del blog que una de mis cavilaciones televisivas. Espero que la disfrutéis.


Declaración de los 11 puntos

  1. Se debe terminar con las productoras oligárquicas en nuestra televisión. Que la programación no dependa de los cuatro productores anclados en sus tronos inamovibles obstaculizando una y otra vez el progreso de la programación. Las decisiones en la creación de programas y series y de la distribución de la programación deben quedar en manos de un consejo que cuente con representantes de guionistas, programadores, productores, directores, técnicos, miembros de la cara visible (actores, presentadores, etc.), etc, impidiendo así que quede en las manos tiránicas y déspotas de productores sin escrúpulos.
  1. Se debe ofrecer una programación con criterio y sentido crítico. La lucha por las audiencias no puede hacernos perder la prioridad de la televisión: convertirla en una herramienta de información sana, espectáculo ausente de protagonismos estériles, transmisión de arte y valores críticos.
  2. Debe huirse del miedo y la morbosidad. Se respetarán la intimidad y la sensibilidad de las personas, ya sean personajes públicos o personas involucradas en algún tipo de suceso. De la misma manera no se dará ni un palmo de terreno a los oportunistas sin sensibilidad ni sentido común.
  3. Se respetará la libertad de expresión y de burla. Este derecho será prioritario siempre i cuando no se pretenda ningún ataque deliberado a ningún individuo, excepto aquellos que atenten contra la integridad de personas que se mantengan al margen de estos conflictos.Queda totalmente justificada la réplica. El humor es el humor, pero si alguno de los aludidos se siente ofendido tiene el derecho inalienable de contestar al autor de la burla.
  1. Se debe evitar la politización de las cadenas. No podemos permitir que el mundo político se adueñe de los contenidos, convirtiéndolos en herramientas de manipulación de masas por parte del poder, ni siquiera en las cadenas públicas.
  2. Fomento de la cooperación internacional. Es algo que se debe fomentar mucho más. Entre cadenas del mismo país i de países diferentes. Aprovechar las riquezas de cada país en este ámbito (presupuestos, guionistas, ideas, escenarios, etc.) i aunarlas en favor de una televisión de mayor calidad.
  3. Se ofrecerá un servicio informativo de calidad. Las noticias serán ofrecidas por los servicios informativos pertinentes conducidos y dirigidos de forma objetiva por profesionales cualificados. No podemos permitir que las noticias sean llevadas por personajes que se auto imponen títulos que no tienen.
  4. La publicidad no pasará jamás por delante de la programación. Se contarán con un máximo de 2 bloques publicitarios por cada hora de programa, con una duración máxima de 5 minutos por bloque.
  5. Todo el mundo puede participar del funcionamiento de las cadenas. Des de sugerencias, quejas o propuestas y guiones para programas o series. Todas las peticiones serán atendidas con respeto i las respuestas serán emitidas en un plazo digno, dando una explicación entendedora de las decisiones tomadas sobre ellas.
  6. Respeto a la infancia. Se ofrecerá un espacio reservado a una programación adecuada para mentes infantiles. Educativa i entretenida, sin despreciar los conflictos y sueños de niños y jóvenes, protegiendo sus bloques de contenidos más dirigidos a mentes adultas.
  7. Respeto al espectador. No se infravalorará ni despreciará la inteligencia de los espectadores con contenidos que escondan estafas o falsas expectativas. La televisión debe ser una herramienta que estimule la curiosidad, el sentido crítico y la inteligencia de su audiencia, y jamás se debe permitir que ningún presentador o programa juegue a ser Dios manipulando la vida de la gente según sus elitistas perspectivas.

Estos 11 puntos no pretenden ser los Mandamientos de la televisión. Son solo las bases, la punta del iceberg de lo que debería ser un medio para las masas conducido por las masas.

Somos conscientes de que algunos de estos cambios llevan consigo cambios en el sino de nuestra sociedad. Cambios que de darse lo harían de forma lenta, pero muchos de ellos están listos para que luchemos por su realización. Paso a paso y día a día podemos construir una televisión entretenida, estimulante y ante todo digna para nosotros y nuestros hijos.

jueves, 4 de diciembre de 2008

Subliminal a Gritos

En muchas ocasiones vemos mensajes o moralejas subliminales en la programación y publicidad encubierta que responden a los intereses de cadenas, accionistaas y patrocinadores. Pero no es de eso de lo que quería hablar, sino de los mensajes no subliminales (o como muy acertadamente apunta el señor Groening, supraliminales). Los anuncios a gritos dentro de los programas.
Hace cosa de unas semanas emitieron en Canal 33 (de la televisión autonómica catalana) un documental sobre la peligrosidad del terrorismo internacional, que acabó resultando en toda una orgía de alarmismo y promoción del más simplista miedo solo digno de los más logrados documentales editados por Charlton Heston y sus "granujillas".
Me sorprendió mucho, pues TV3 ha destacado siempre por desmarcarse de estos burdos espectáculos.
El mundo de la tele-series se ve también envuelto por el manto de la publicidad del mal gusto. Un claro y popular ejemplo es el de Aquí No Hay Quien Viva, donde los anuncios insertados en los capítulos eran malos con vicio, con actuaciones muy por debajo del nivel habitual al que nos tiene acostumbrados una piedra, o los protagonistas de aquellos infumables anuncios de complementos multimedia para el movil que podemos ver en las publicidades de los programas de mediodía y tarde. Aunque para el caso, es lo mismo.
Otras series, como por ejemplo Compañeros, eran un poco más sutiles (pero solo un poco). Un ejemplo al nivel de Compañeros, pero más actual es el de Física o Química, serie que emite Antena 3, mezcla de un film X y drama con fondo social, aunque un fondo lo suficientemente leve para evitar que la cadena se pille los dedos al intentar subirse al carro "progre" y aportar esa falsa modernidad al prime time.
En este caso, los guionistas de FoQ nos deleitaron con una presentación en la clase de los alumnos de marras del Ejercito español para humanizar lo que personalmente es inhumanizable: el conflicto armado.
Para terminar un apunte sobre las series de adolescentes salidos. Cuatro estena HKM, una serie que sigue el patrón de FoQ en horario de tardes. ¿Será un éxito o se estrellará, como la ya olvidada SMS, que fué un mal comienzo para la Sexta? el tiempo dirá.